LA BODEGA
Bodega
Olivina
Nace del legado familiar y del compromiso con una tierra única: Lanzarote.
En el año 2024, Jorge Rodríguez recoge el testigo de varias generaciones dedicadas al cultivo de la vid en el norte de la isla, concretamente en el paraje de Lajares, Haría, un entorno moldeado por la fuerza del volcán de La Corona y el viento atlántico
Lo que comenzó como una tradición heredada, se transforma hoy en un proyecto con identidad propia, que busca dar valor al paisaje, al suelo volcánico y al trabajo artesanal.
Así nace Bodega Olivina, con el propósito de elaborar vinos que hablen del territorio, de su origen y de su gente.
Trabajamos pequeñas parcelas de forma manual, con respeto absoluto por el medio.
Elaboramos producciones limitadas que expresan la singularidad de cada vendimia. Apostamos por la mínima intervención, la sostenibilidad y el cuidado de cada detalle, desde la cepa hasta la botella.
Bodega Olivina no es solo un lugar donde se hace vino. Es una forma de entender la viticultura desde la raíz, con la debilidad como fuerza, y con la belleza austera de Lanzarote como bandera.